Esposa feliz, vida feliz

Hace poco alguien me dijo que su marido es muy tacaño con ella. Si ella se excede un poquito en las compras del almacén, él se pone furioso.

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Rajeli Reckles

Posteado en 04.04.21

Hace poco alguien me dijo que su marido es muy tacaño con ella, hasta tal punto que si ella se excede un poquito en las compras del almacén, él se pone furioso. Por supuesto que esto la estresa mucho y la situación en casa es insoportable. Ella quiere saber cómo solucionar este problema. Qué bueno que ella conozca a la Doctora en Amores Iraquí, que está aquí para salvar la situación!

 

Ok, gente, prepárense, porque aquí vamoosss!!!

 

Primero, tenemos que fijarnos si los gastos de ella realmente se están pasando de la raya. Eso es algo que solamente la pareja puede decidir en forma conjunta. Pero!! Si realmente resulta que ella gasta dinero como si fuera una billonaria, entonces aquí hay un problema subyacente muy profundo en el matrimonio. Puede estar apuntando a que ella está tratando de llenar un vacío que está sintiendo en la relación, ya sea atención, afecto, valoración, o todo junto!

 

Las compras le dan a la mujer una solución fácil y un subidón instantáneo. Es como comer chocolate, pero todavía mejor. Esperen, permítanme aclarar: ir de compras solas, para nosotras mismas, y en lo posible combinando las compras con un almuerzo afuera con amigas, nos hace sentir espléndidas. Sin embargo, si se refieren a ir al almacén, o llevar a las rastras a los hijos al negocio para comprarles zapatos nuevos y el bebé no deja de llorar a los gritos porque quiere salirse del cochecito y empezar a gatear por todo el negocio y el de dos años tiene que ir YA al baño y el mayorcito no quiere ninguno de los zapatos que trajo la vendedora excepto el par de zapatos más caro de todo el negocio y además tú no comiste nada en todo el día después del café de la mañana, entonces eso está al borde de la tortura. Bueno, eso es una tortura.

 

Segundo, si a través de sus investigaciones y sus peleas se dieron cuenta de que sus queridas mujeres no gastan mucho más allá de sus medios, entonces ustedes, queridísimos maridos, son los que tienen que mirarse muy bien al espejo. Porque el problema empieza con ustedes y termina con ustedes.

 

Si bien es cierto que tengo tendencia a defender a las mujeres y decir que nunca tienen la culpa de nada, esta vez estoy dejando a un lado todas mis parcialidades y les digo las cosas tal como son, de acuerdo con el Talmud y lo que enseña nuestro querido Rabino Shalom Arush:

 

Dice la Guemará (Julín 74): “Uno siempre debe comer y beber menos de lo que puede; vestirse según lo que puede y honrar a su mujer y a sus hijos más de lo que puede”. ¡Ahí la tienen!

 

Directo de Dios. ¡Hay que ser muy generoso con la esposa! En dos reglas simples:

 

  1. Si ella quiere algo, que lo compre!
  2. Si no tienes los medios, prometele que apenas tengas los medios, se lo vas a comprar!

 

Ahora bien, algunos hombres piensan que son personas con responsabilidad financiera al tratar de limitar los gastos de su mujer. Y puede que crean que están haciendo lo correcto al criticar a sus mujeres si ellas compran algunos “extras”. Pueden justificarlo diciendo que están tratando de enseñarle a la mujer cómo ser más responsables con los gastos.

 

Pero saben qué? La mala inclinación está engañando a todos estos maridos, 100%. Los convence de que ellos son el hombre de la casa y que es su responsabilidad controlar los gastos y si es necesario, hace falta ejercer acción disciplinaria.

 

¿Qué es esto? ¿La escuela secundaria?

 

El marido jamás, jamás, JAMÁS, tiene derecho a criticar a su mujer por nada en el mundo! El Rabino Arush escribe hace ya años acerca de este tema.

 

Entonces, de dónde provienen todas las críticas? Si es de la mala inclinación, es porque el marido hace algo que lo deja susceptible a los trucos mentales de este mal instinto.

 

No se preocupen, maridos, dejen de rascarse la cabeza. Yo les voy a decir cuál es la causa, gratis: cuando el marido es avaro con su esposa, ya sea porque no le compra cosas lindas o porque la limita en sus gastos, le está diciendo algo muy profundo: QUE NO LA VALORA.

 

Está bien. Pueden enojarse conmigo. Y si se enojan es porque tengo razón.

 

La falta de valoración no significa solamente que él no quiere gastar dinero en su mujer. También quiere decir que no valora el monumental esfuerzo que hace ella por mantener a la familia. ¿Cuántos hombres realmente se detienen a pensar cuántas cosas sus mujeres hacen por ellos todos los días?

 

¿Acaso son conscientes del esfuerzo físico que hace falta para llevar la casa? Hacer las compras, limpiar la casa, cocinar, lavar la ropa, lavar los platos, bañar los niños, hacer con ellos los deberes, llevarlos a los programas post-escolares, ah, sí, el trabajo, y estar embarazada y/o con un bebé pequeño en medio de todo esto?? Yo desafío a todos esos maridos consentidos a que hagan todo lo que hace su mujer en un solo día, y que lo hagan cuando están con un virus en el estómago, porque eso es lo más parecido a lo que siente una mujer embarazada.

 

Sin lugar a dudas, van a darse por vencidos después del Primer Día.

 

Más allá de lo que la mujer hace por ellos, los maridos también sufren de una profunda falta de gratitud a sus mujeres. No saben valorar que la mujer con la que se casaron es la que se comprometió a dedicar todo su futuro, toda su vida, y todos los esfuerzos de su vida a estar casada con este hombre. Qué maridos desagradecidos… ¿Quién dijo que ustedes se merecen una esclava por el resto de sus vidas?

 

Según la ley judía, la mujer no tiene ninguna obligación de casarse. El hombre, sí y no es sorpresa que así sea. El matrimonio es la mejor oportunidad que tiene el hombre de trabajar en su corrección espiritual. Saber valorar a su mujer es una de las más grandes lecciones que se supone que tiene que aprender en el matrimonio.

 

Por eso, queridos maridos, sepan esto: si alguna vez llegan a pronunciar alguna crítica a sus mujeres, en ese mismo momento son culpables de gravísima ingratitud hacia ella. Y por extensión, a Hashem, porque Él les dio a esta mujer que en realidad no se merecen.

 

Y a los maridos observantes de Torá: sepan que todo su estudio de Torá, sus rezos y sus mitzvot no valen de nada, si no honran a sus mujers. Si quieren ser hombres de verdad, lean En el Jardín de la Paz antes de finalizar el próximo Tratado de la Guemará.

 

En el Zohar dice que la mujer es el recipiente de todas las bendiciones de abundancia que uno recibe. Por eso, si quieren una vida feliz, asegúrense de tener una esposa feliz!

 

Pueden enviar sus preguntas, y en especial sobre temas como el noviazgo, el matrimonio, la educación de los hijos y el rol de la mujer. Escriban a racheli@breslev.co.il

 

 

 

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1. yo

1/28/2019

excelente

Excelente carta ?????

2. yo

1/28/2019

Excelente carta 🤗🤗😊😊😊

3. lorena

1/28/2019

pprq los hombres nunca entienden una mujer

Me emcanta temas de hijos y educaar

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