El Pequeño Najman, #21

Con una esperanza renovada, el pequeño niño corrió a casa. Najman y Shimon siguieron rezando. Ellos pidieron a HaShem que cure a la madre del pequeño muchacho...

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Rabino Shalom Arush

Posteado en 06.04.21

Ilustraciones de:Rebeca Shapiro

Con una esperanza renovada, el pequeño niño corrió a su casa. Najman y Shimon siguieron rezando. Ellos pidieron a HaShem que cure a la madre del pequeño muchacho. Ellos rezaron por un milagro, "¡Por favor, HaShem, haz que la tristeza del pequeño niño se transformé en felicidad y la enfermedad de su madre se transforme en una buena salud!"
 
Al día siguiente, cuando ellos andaban en el parque, el pequeño muchacho corrió hacia ellos. Estaba excitado, tenía los brazos extendidos y una gran sonrisa en su cara. ¡"Mi madre!", les llamó, "¡se levantó de su cama! ¡Ella se siente mucho mejor, y está también feliz! Ustedes dos son mis mejores amigos. Sé que son Tzadikím y que HaShem oye los rezos de ustedes. Me dieron la esperanza. Me ayudaron a creer en HaShem. Gracias a ustedes, he decidido pedir directamente de HaShem cada pequeña cosa. Trataré de recordar que tengo a HaShem para dirigirme, y por lo tanto, no hay ninguna necesidad de estar triste. ¡Siempre hay esperanza! Ustedes me ha demostrado que HaShem escucha nuestras plegarias, sobre todo los rezos de los niños. ¿Quién podría creer que mi madre se repondría tan rápido?"
 
Najman y Shimon se sonrieron uno al otro. Ellos sabían que HaShem siempre ayuda.
 
 
Estaba excitado, tenía los brazos extendidos y una gran sonrisa en su cara.
 
 
Continuará…

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